Discurso del Patriarca Fouad Twal en el Sitio del Bautismo

Santidad,

nos encontramos en el corazón del Sitio del Bautismo, en esta iglesia construida gracias a la familia jordana Muashar, aquí presente, luego que el terreno nos fuera donado gratuitamente por el estado gracias a la amistad y a la generosidad de Su Alteza el Príncipe Ghazi Ben Muhammed Ben Talal.

Me alegra presentarte un grupo de niños y jóvenes, amigos del Niño Jesús, por el hecho de ser pequeños y por el hecho de representar a la humanidad herida en esta región de Medio Oriente.

Algunos son refugiados sirios, que han encontrado en Jordania un asilo acogedor. A través de Caritas Jordania, brazo derecho de la Iglesia y en colaboración con tantos otros organismos humanitarios, ellos han encontrado un corazón misericordioso que les ha salido al encuentro para ayudarlos.

Hay también otros jóvenes que sufren diversas enfermedades y son ayudados por la Princesa Rania, que en Jordania guía el Centro nacional de la lucha contra el cáncer. Ellos se alegran de ser objeto de Tu oración y de Tu Bendición.

Nuestra Iglesia, junto con el gobierno jordano, está orgullosa de presentar al mundo entero este lugar santo, donde tuvo lugar el Bautismo de Jesús y donde comenzó la vida pública de Nuestro Señor.

Siguiendo tus pasos, invitamos al mundo cristiano a visitar este lugar y a conocer mejor las raíces de nuestra vida eclesial. Para muchos este río es una frontera, para el Patriarcado Latino que comprende Chipre, Israel, Palestina y Jordania se trata más bien de un puente que une, una llamada a la comunión y a la unidad.

Sobre estos niños, sobre este Lugar y sobre nuestro país pedimos tu paterna Bendición.